sábado, 6 de julio de 2013

Eterno

Hola, buenas noches, ¿sabes quién soy? 
Pues encantada, soy Loreto, tu futura esposa. También soy la chica que te escucha roncar al otro lado del teléfono, la chica que se emociona y llora cuando le dices cosas bonitas y no sabe que contestarte, pero también soy la chica que más te quiere en este mundo, porque dudo que haya otra chica que pueda quererte más que yo. Bueno, o puede que sí, y no, no hablo de tu madre, hablo de una chica, bajita, más que yo, con los ojos azules y el pelo rubio, ¿y sabes qué? Esa chica te llamará papá. Solo esa chica podrá quererte más de lo que yo te quiero, aunque le va a costar eh... Porque siento que cada día que paso a tu lado me enamoro un poco más de ti, y llegará  día que te querré tantísimo que me volveré loca.
¿Sabes que más? Que te echo de menos, aunque bueno, no es nada nuevo. Que necesito besarte, pero eso tampoco te pilla de nuevas. 
Que me encantas, que te amo, que te quiero... Pero eso tampoco te extraña. 
¿Sabes que puede que si te extrañe? Que me quiero pasar toda la vida contigo, en tu cama, en la mía, o en un sofá de 200x100, mientras que sea contigo. Que quiero que tu carita de ángel sea lo primero que vea cada mañana nada más abrir los ojos y que mis desayunos se basen en tus labios. 
Qué fácil me resulta expresarme así, amor mío, que el que no te lo haya dicho antes no quita que no sienta todo esto. 
Pero que sepas, enano, que ni aunque me licenciara en filología tendría suficiente fluidez verbal para expresarte todo lo que siento, porque no existen suficientes verbos ni adjetivos que te hagan justicia.
Porque es que tendrían que inventar un nuevo concepto de suerte para describir lo que tengo desde que estás conmigo.
Te quiero muchísimo mi vida, ni te imaginas cuanto.